Servicios
Terapia presencial y online
¿Que beneficios obtendrás del proceso terapéutico?
Mayor calma interna y regulación emocional
Mejorar las relaciones y la sensación de conexión
Sentirte más presente y seguro en tu vida cotidiana
Recuperar el descanso, la concentración y la vitalidad
Disminuir síntomas físicos relacionados con el estrés
Vivir con más coherencia, presencia y autonomía
Terapias y técnicas
Somatic Experiencing®
El enfoque Somatic Experiencing®, desarrollado por Peter Levine, parte de la comprensión de que el trauma se manifiesta como una desregulación del sistema nervioso. A través de la atención a las sensaciones internas y los impulsos naturales del cuerpo, esta metodología ayuda a liberar la energía atrapada por experiencias pasadas y restablecer un sentido de seguridad interna.
El trabajo es suave, respetuoso y no invasivo. Se orienta a reconectar con la capacidad natural del cuerpo para autorregularse y completar lo que en su momento quedó interrumpido.
EMDR
El EMDR (Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares) es una terapia validada científicamente para el tratamiento del trauma y el estrés postraumático.
Mediante la estimulación bilateral (movimientos oculares o estímulos alternos), el cerebro puede reprocesar recuerdos difíciles y disminuir su carga emocional, permitiendo que la persona se sienta más segura, presente y en control de su vida.
Psicoterapia humanista y enfoque sistémico
La psicoterapia humanista se basa en la autenticidad, la presencia y el respeto por el proceso único de cada persona.
El enfoque sistémico amplía la mirada para comprender cómo las dinámicas familiares y vinculares influyen en el bienestar actual, permitiendo transformar los patrones relacionales que sostienen el malestar.
Terapias y técnicas
A veces pensamos en el trauma como algo que solo ocurre tras un suceso extremo —un accidente, un desastre natural o una agresión—. Sin embargo, es habitual que surja después de vivir experiencias cotidianas como una enfermedad, una separación o incluso de lo que no ocurrió: la falta de cuidado, protección o presencia emocional. También puede deberse a vivencias más graves como el abuso sexual o la violencia.
No depende solo de lo que pasó, sino de cómo lo vivimos, si pudimos sostenerlo, y si hubo alguien allí para ayudarnos a hacerlo. Cuando una experiencia es demasiado intensa o repetitiva, puede desbordar la capacidad del cuerpo para sentirse seguro. Esa energía queda “congelada” y el cuerpo sigue reaccionando como si el peligro aún estuviera presente.
Trauma agudo
Son experiencias súbitas y abrumadoras que dejan una marca en nuestro sistema nervioso: un accidente, una intervención médica, una agresión o una situación donde sentimos que nuestra vida estaba en peligro.
Aunque el evento haya pasado, el cuerpo puede seguir reaccionando como si aún estuviera ocurriendo.
Trauma compejo
Surge de situaciones mantenidas en el tiempo, especialmente en la infancia, donde no hubo salida posible ni apoyo suficiente: ambientes imprevisibles, negligencia emocional, abuso o violencia.
Estos traumas afectan la forma en que aprendemos a regular nuestras emociones, confiar, poner límites o sentirnos merecedores de amor. No se trata solo de recuerdos, sino de patrones profundos en el cuerpo y la mente que se repiten incluso cuando comprendemos intelectualmente lo que nos pasó.
Trauma relacional
Son heridas que se originan en los vínculos: cuando las personas que debían cuidarnos o protegernos fueron fuente de miedo, rechazo o desconexión. Pueden no incluir violencia explícita, pero dejan una sensación de soledad, inseguridad o desconfianza hacia uno mismo y hacia los demás.
Sanar este tipo de experiencias implica reaprender la seguridad y la conexión desde el vínculo terapéutico.
Apego y relaciones: comprender tu manera de vincular y construir seguridad
El apego es el vínculo emocional profundo que desarrollamos con nuestras figuras cuidadoras. Cuando ese entorno es seguro y predecible, aprendemos a confiar y a sentirnos sostenidos.
Pero cuando hubo inconsistencia, negligencia o ausencia emocional, el sistema de apego puede organizarse de manera insegura.
¨Estas formas de adaptación quefueron necesarias en su momento pueden transformarse en un entorno terapéutico que ofrezca seguridad y sostén.¨
Trastornos psicosomáticos y síntomas persistentes desde un enfoque integrador
Los síntomas psicosomáticos aparecen cuando la carga emocional o el estrés sostenido se expresan a través del cuerpo. Son reales y reflejan la interacción entre procesos fisiológicos, emocionales y relacionales. Muchas personas conviven con síntomas persistentes o con enfermedades crónicas funcionales en las que el malestar no se explica del todo por las pruebas médicas, y donde la regulación del sistema nervioso tiene un papel importante. El trabajo terapéutico combina la regulación del sistema nervioso, la exploración del impacto emocional y el desarrollo de estrategias que ayudan a disminuir la intensidad de los síntomas y mejorar la calidad de vida.
Pueden presentarse como:
- Dolor crónico o tensional
- Cefaleas y migrañas
- Trastornos digestivos funcionales
- Fatiga persistente o síndrome de fatiga crónica
- Fibromialgia
- Molestias musculares o articulares sin causa estructural clara
- Alteraciones dermatológicas influenciadas por el estrés
- Sensaciones físicas persistentes que no se explican completamente con pruebas médicas
¨Comprender la conexión entre cuerpo y mente permite abordar el malestar desde la raíz y encontrar alivio de forma más profunda.¨
Tarifas
Terapia psicología individual
SESIÓN PRESENCIAL U ONLINE
70€
BONO DE 4 SESIONES AL MES
260€
El bono tiene una validez de un mes y permite mantener la continuidad del proceso con un precio más ajustado. El pago puede realizarse en efectivo o por transferencia bancaria antes de la sesión.
Politica de cancelación
El espacio de cada sesión está reservado exclusivamente para ti. Si necesitas modificar o cancelar una cita, te pido que lo hagas con al menos 24 horas de antelación. De esta forma, otra persona puede ocupar ese horario y se mantiene la organización del trabajo.
- Las sesiones canceladas con menos de 24 horas de antelación o sin aviso previo deberán abonarse en su totalidad.
- Las sesiones online deben abonarse antes del inicio de la sesión